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miércoles, 11 de diciembre de 2013

La Montaña y su dia Internacional



Una montaña es una eminencia topográfica (es decir, una elevación natural del terreno) superior a 700 m respecto a su base. Las montañas se agrupan, a excepción de los volcanes, en cordilleras o sierras.
Las montañas cubren 53% de Asia, 58% de América, 25% de Europa, 17% de Australia y 3% de África. En total, un 24% de la litosfera constituye masa montañosa. Un 10% de la población mundial habita en regiones montañosas. Todos los ríos mayores del mundo nacen en áreas montañosas y más de la mitad de la humanidad depende del agua de las montañas.



Origen de las montañas
El origen de las montañas está en fuerzas endógenas (orogénesis: oro = «montaña», génesis = «origen»), posteriormente modificadas por factores exógenos, como la erosión. Las orogénesis que han dejado más huellas en el relieve y en la configuración actual de los continentes derivan del plegamiento herciniano, en la Era Primaria, y del plegamiento alpino, en la Era Terciaria. En la Era Cuaternaria las glaciaciones han erosionado las cadenas montañosas, dando lugar a muchos de los paisajes montañosos característicos. Un ejemplo de formación montañosa terciaria es la Cordillera de los Andes.
En la historia de la Tierra ha habido al menos tres períodos de formación de montañas:
  1. Caledoniano, cuyos relieves montañosos se formaron hace 400 millones de años, como sucede en Escocia (cuyo nombre latino era el de Caledonia), cuyo pico más elevado es el Ben Nevis.
  2. Herciniano, con relieves que se formaron hace 270 millones de años, como por ejemplo, los Urales (con el pico Narodnaya, de 1 873 msnm), entre Europa y Asia, y los Apalaches (con el Monte Mitchell, de 2 025 msnm), en Norteamérica.
  3. Alpino, con relieves montañosos elevados formando largas cordilleras, volcánicas o no, que se formaron hace unos 35 millones de años, como sucede en los Alpes, en Europa, y el Himalaya, en Asia. Son los relieves más jóvenes y muchos de ellos todavía se están levantando, resultando además que la erosión ha actuado sobre ellos durante menos tiempo, por lo que las montañas alpinas presentan las mayores alturas del relieve terrestre. Ejemplos representativos de este tipo de montañas son el Mont Blanc, de 4 810 msnm, y el Everest, de 8 848 msnm.
El Día Internacional de las Montañas es el 11 de diciembre.

Clasificación de las montañas

Hay montañas de estilos tectónicos, de plegamientos y fallas mixtas germánicas, jurásicas y alpinas.
Fruto de las distintas orogénesis podemos encontrar montañas plegadas o producto de una falla o fractura; e incluso plegado-fracturadas. También la hay de origen volcánico, como sucede con el Teide, en Tenerife.
Según su altura las montañas se pueden dividir en colinas, montañas medias, y montañas altas. Por la forma en que se agrupan podemos encontrar cordilleras, unidas en sentido longitudinal, y macizos, agrupadas en forma más circular o compacta.

Montañas escarpadas o alpes
 
El significado etimológico de «alpes» es valle, lo que pone en relieve que cuando se nombró a los Alpes no interesaban tanto las cimas, sino los valles altos. Los pueblos Celtas, uno de los más primitivos de Europa, llamaron «alpe» en general a toda montaña escarpada. En esta sección se toma «alpe» como sinónimo de montaña escarpada.
La cordillera alpina más larga es la Cordillera de los Andes, que recorre toda la longitud occidental de América del Sur. En Europa es donde más cordilleras alpinas hay, contando entre ellas 18 cordilleras, entre las cuales se pueden citar a los Alpes, los Pirineos, los Cárpatos, etc. Las cordilleras las encontramos también en Japón, Nueva Zelanda, Groenlandia, Transilvania, y hasta en la Luna.
El mayor sistema de montañas volcánicas en el mundo es el Cinturón de Fuego del Pacífico, con 48 000 km; el segundo es el llamado Alpino-Himalayo.
Según la Geología hay montañas de forma alpina. Desde el momento que nace una montaña, la erosión empieza a desgastarla. Cuanto más antigua es una montaña, tanto más baja y redonda será su silueta.

Vegetación y clima

Distribución de plantas en América equinoccial conforme la elevación sobre el nivel del mar, hecha por Alexander von Humboldt.
Otras características fundamentales para considerar un terreno montañoso son el clima y la vegetación. El clima de montaña es más frío y húmedo que el del llano, puesto que la temperatura desciende a un ritmo aproximado de 5 °C cada 1 km de altitud y las lluvias van aumentado con la altura, debido al llamado «efecto pantalla», si bien es frecuente encontrar en las zonas montañosas vertientes más húmedas (expuestas a vientos húmedos), frente a las más secas, en las que esos mismos vientos han perdido la humedad por elevación y tienden a absorber la existente en el suelo, fenómeno conocido como «efecto Föhn»; tal es el fenómeno que se produce en los Pirineos, donde su vertiente norte es más húmeda que la española o sur.
La vegetación en montaña se encuentra escalonada o en pisos térmicos. En los pisos inferiores podemos encontrar vegetación similar a la del llano circundante pero a medida que se asciende van apareciendo especies más higrófilas y más resistentes al frío; tras las últimas especies arbóreas aparece la pradera alpina seguida del roquedo e incluso la nieve perpetua. Las especies presentes en cada uno de estos pisos y la altitud a la que podemos encontrarlas varían según los continentes y también con la latitud, pues no es lo mismo una zona montañosa en zonas subpolares que en zonas tropicales.
Las montañas Rocosas reciben una cantidad moderada de precipitaciones en forma de lluvia, sobre todo durante los meses de invierno. Las praderas cubren los niveles inferiores y dan paso a grandes bosques de coníferas. Por encima de la zona arbolada se extienden pastizales y arbustos aislados. Las cimas de los picos tienen escasa vegetación y algunos están cubiertos de nieve y hielo durante todo el año.

jueves, 5 de diciembre de 2013

LAS PRIMERAS

LAS PRIMERAS
             
                      La primera mujer en llegar al Pico Bolívar fue Dora de Marmillord, quien lo logró, junto a su esposo, en 1942. El 7 de junio de 1946, pondría su pie en la cima la primera venezolana, de nombre Blanca Josefina Carrillo. Otra compatriota, Julia Elena Sturup Brandt, también inscribió su nombre entre las primeras, el 14 de abril de 1949. Elizabeth de Prochaska alcanzaría la cumbre más alta de este país el 7 de febrero de 1952. De ello no hay registros, pero queda su testimonio, una película y las fotos.


En cuanto tiempo pierdes la forma física

Mientras que la actividad física regular aumenta el rendimiento deportivo, la inactividad total o la reducción sustancial del entrenamiento causa una parcial y/o completa pérdida de las adaptaciones físicas que se hayan producido y por ende, genera la disminución del rendimiento deportivo.
Básicamente, si dejamos de entrenar, perdemos nuestra forma física, lo que significará que podremos correr menos y mas lento a cuando estamos entrenados.
Ante estas situaciones surge el gran interrogante: ¿en cuanto tiempo perdemos la forma física? ¿cuanto tardamos en perder lo que hemos ganado?
Por ello, en esta nota te contaremos algunos detalles importantes sobre el desentrenamiento y la forma física:

Efectos

Los principales efectos del desentrenamiento serán lo siguientes:
1.- Pérdida vs ganancia
Lamentablemente, en la mayoría de los casos, las pérdidas se producen de manera mucho mas rápido que las ganancias.
En un estudio, un remero olímpico llegó al pico de rendimiento durante los juegos olímpicos y luego se tomó un descanso de 8 semanas de entrenamiento. Para recuperar su estado físico anterior, tardó 20 semanas, por lo que los investigadores destacaron la diferencia significativa entre la pérdida de la forma física y la recuperación (8 semanas vs 20 semanas), y recomendaron que en todo descanso se incluya entrenamientos de mantenimiento para evitar la pérdida pronunciada de la forma física. 
2.- Capacidad aeróbica
El consumo máximo de oxígeno (la capacidad del cuerpo humano para transportar y usar oxígeno para producir energía  en un período de tiempo determinado) es uno de los principales factores que repercute en nuestro rendimiento al correr.
La capacidad aeróbica comienza a declinar aproximadamente a los 10 días de la inactividad física.Entre las 2 a 4 semanas de inactividad, se producen reducciones significativas en la capacidad aeróbica, debido una menor capacidad cardíaca y una disminución del volumen sanguíneo (básicamente: menos sangre, menos transporte de oxígeno y menos energía en nuestros músculos).
Así, algunos estudios indicarían que después de dos semanas sin correr, la capacidad aeróbica disminuiría un 6%; después de 9 semanas caería un 19% y luego de 11 semanas sin correr, la capacidad aeróbica podría caer hasta un 27,5 %
3.- Nuestras piernas
En cuanto al desentrenamiento y sus efectos en nuestros músculos, podríamos decir que la reducción mas dramática en nuestro rendimiento ocurrirá entre los 10 y 28 días de inactividad. 
Luego de 7/10 días sin correr, seguramente perderás algo de potencia muscular y coordinación (muy poco), pero no la suficiente para arruinar tus objetivos.
4.- Metabolismo
Por último, en términos de metabolismo, el desentrenamiento también tiene un impacto significativo ya que:
-el metabolismo de la grasa se ​​deteriora (usar la grasa como fuente de energía) aumentando el almacenamiento de grasa;
-la acumulación de ácido láctico se produce más rápido corriendo a menor intensidad
-los niveles de glucógeno muscular también caen